No cabe duda de que tarde o temprano llegará el momento en que la lucha por conservar el modelo de negocio editorial actual habrá cesado, en que los libros en papel serán sólo una parte del negocio, en que los ahora novedosos libros electrónicos serán sólo una parte del negocio editorial. Tan fácil es decirlo como negarlo, pero lo cierto es que lo que le ha pasado a los discos tiene toda la pinta de ir a pasarle a los libros. La aparición de dispositivos de lectura sólo ha abierto la puerta a esa posibilidad. Hacía tiempo que la tecnología había creado ya los eBooks. Y si no, ¿qué es un PDF?
No cabe duda de que llegará un día en que alguien hable de los pBooks (paper books) como un producto especial no dirigido al público general. Y hasta que llegue ese momento, vamos a vivir transformaciones en los procesos de producción.
Hace unos veinte años la informática de sobremesa sustituyó a los sistemas avanzados de fotocomposición, y evolucionó espectacularmente. Parece que ahora sería dicha informática la protagonista de la siguiente etapa: el salto a los eBooks.
Sin embargo, no va a ser tan sencillo, porque resulta que los dispositivos que han facilitado la proliferación y consolidación de los principales formatos electrónicos han sido diseñados para gastar tan poca energía (tratando de imitar la naturaleza de un libro en papel) que el formato ideal para esos dispositivos ha sido el HTML (encapsulado dentro de ePub y otros), y al tratarse de un formato cuyo propósito es muy general, y por tanto sujeto a una evolución muy condicionada, existe una enorme diferencia entre las posibilidades estéticas del “papel” y las de estos dispositivos.
Pareciera que la aparición del iPad y los dispositivos Android, entre otros, pudieran abrir otro frente en el cual fuera posible una aproximación directa entre el producto papel y el electrónico. Es posible que esto ocurra. Sin embargo, la mayor parte de dispositivos del mercado han optado por el formato ePub. Por otra parte es normal, puesto que reducir un A4 a 7” en la mayor parte de los casos no es una buena idea, y por otro lado, un lector espera bastante más de un iPad que un pasapáginas.
Así pues, en este momento nos encontramos que para producir un libro electrónico, debemos ser capaces de producir un formato completamente desconocido, y las herramientas que hay en el mercado no permiten una producción eficaz. El proceso para conseguir un ePub desde un formato conocido, ya sea Word, PDF, InDesign o XPress, es largo, trabajoso y especializado, y por tanto lento y costoso.
Además, el escaso retorno de inversión del libro electrónico respecto al de papel hacen que la industria no desee adoptarlo, con lo que las herramientas tampoco evolucionan. Todas las aldeas de la Galia están sometidas.
¿Todas?
No todas… Hay una forma de producir eBooks sin complicarse la vida, sin gastar mucho dinero, muy rápida, eficaz y que permite producir en papel el mismo libro: Q4.
Y es que de todos los procesos que se realizan en la producción manual de eBooks, el 90% pueden automatizarse en Q4. Veamos uno a uno esos procesos.
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Reestilado de documentos InDesign
InDesign permite crear ePubs de forma sencilla, pero todos los formatos locales que no pertenezcan a un estilo de texto o párrafo (es decir, cualquier formato de texto no aplicado desde las paletas de estilo) va a ignorarse en la salida. Esta tarea es muy costosa, y Q4 permite eliminarla porque es capaz de traducir todos los formatos locales a instrucciones XML que pueden ser tratadas de forma automatizada. -
La tabla de contenidos del ePub es una tarea totalmente manual. Pero Q4 la genera de forma automática a partir de la estructura del libro.
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El formateo XHTML es tarea obligada, ya sea usando Sigil, Dream Weaver o Notepad, para lograr un correcto aspecto del texto. Esto también es innecesario con Q4, porque el sistema es capaz de formatear minuciosamente todo el texto basándose en las instrucciones que mencionábamos en el punto 1 de esta lista.
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Editar todas las tablas e imágenes para que queden bien puestas y orientadas en el ePub y no hagan crecer innecesariamente al libro nos puede llevar muchas horas dependiendo del libro. Q4 genera versiones de baja resolución de todas las imágenes y tablas presentes en inDesign, y las vincula con los textos en el lugar correcto.
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Hay que añadir los metadatos al ePub, para una buena distribución y venta del ePub. Q4 lo hace a partir de los datos del libro, durante la generación del ePub.
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Por último, es necesario comprobar que el ePub funciona correctamente en los eReaders más vendidos. Tampoco esta tarea es necesaria con Q4, ya que las peculiaridades de cada ereader pueden ser observadas en las transformaciones que ejecuta Q4. Y Q4 puede crear tantas versiones del ePub como sea necesario, al mismo tiempo.
El único proceso no mejorable por Q4 es la obtención de un documento InDesign “decente” de partida, ya que las conversiones desde PDF o QuarkXPress no pueden garantizarse de ninguna forma, y Q4 funciona sobre InDesign. De CS3 a CS5.
Quien sabe cómo se hace un ePub ya se habrá dado cuenta de que realmente Q4 es un ahorro en procesos y especialización. Pero, ¿cómo funciona?
Q4 permite etiquetar imágenes y textos de los documentos InDesign. Este proceso es el que almacena en su base de datos tanto los textos como todas las instrucciones de formato, y crea también las imágenes, y se trata de un proceso sumamente sencillo. Veamos un ejemplo.
Lo primero que debemos hacer es crear un libro y sus partes, asignarles un esqueleto XML e importar los documentos.
A continuación, etiquetaremos la cubierta, las imágenes y textos del libro.
Finamente, lo único que debemos hacer es exportar el libro.
Como podemos constatar, la ventaja de usar Q4 consiste en que hemos creado un libro electrónico haciendo uso exclusivamente de procesos intuitivos y familiares, y hemos eliminado casi todos los pasos farragosos. En este punto está claro que uno de los dos principales obstáculos hacia el eBook ha sido derribado: el coste de producción. Q4 puede adquirirse o alquilarse por muy poco dinero. Puede asegurarse que una empresa pequeña pagará por Q4, como máximo, unos cinco euros por cada ePub producido, si lo alquila, y si lo adquiere rebajará ese precio paulatinamente a partir del octavo mes.
| Usuarios | 1 | 5 | 10 | 15 | 20 |
| Precio por eBook * en alquiler (euros) |
4,4 | 2,1 | 1,1 | 0,8 | 0,7 |
| Compra mejora alquiler ** (en meses) | 8 | 11 | 13 | 14 | 16 |
* Tres libros tipo novela (100 páginas) por persona al día.
** Mes en que la adquisición empieza a ser más barata que el alquiler.
Además, gracias a que los procesos de producción son sumamente sencillos, los costes humanos pueden verse reducidos a la mínima expresión. Una persona puede producir tranquilamente de dos a cuatro novelas de 100 páginas al día, sin necesidad de conocimientos especiales. Y gracias a la sencillez, es posible externalizar el trabajo a otros países sin los riesgos y dificultades que entraña externalizar la totalidad del proceso.
Por otra parte, el uso de Q4 no sólo nos permite acelerar y abaratar el proceso, sino añadir nuevos elementos competitivos, por ejemplo la creación simultánea de capítulos sueltos, de versiones HTML o la publicación dinámica. Sin coste adicional.
Está claro que el mayor impedimento para crear eBooks no es ya el coste de producción, sino el hecho de que el eBook es un producto que viene a estropear el modelo de negocio tradicional, diluyendo y evaporando las fuentes de ingresos. Bien, con la iglesia hemos topado. Es cierto que un producto digital puede ser copiado, prestado, pirateado y enviado vía mail o descargado vía p2p, pero ése es un hecho que difícilmente va a frenar a los fabricantes de iPads, dispositivos Android y eReaders.
Es cuestión de tiempo que algunas editoras dejen de buscar su negocio “en el objeto libro” y empiecen a buscarlo “alrededor del contenido” de ese libro. Libros por capítulos, libros dinámicos, libros interactivos, publicidad para autores, integración en redes sociales… todo ello ha empezado, discretamente, lejos de nuestro entorno. Esperar a que el pasado vuelva y solucione nuestros problemas es lo que muchas grandes discográficas hicieron hace unos años. Centrarse en los problemas y buscar alternativas es lo que hicieron… las que las sustituyeron.
Curiosamente, la industrialización que proporciona Q4 en la factura de eBooks es sólo un aspecto de una premisa que va a convertirse en una de las bases del negocio editorial del futuro: los activos editoriales no son los libros, sino sus contenidos; el libro pasará a compartir el protagonismo de forma habitual con nuevos elementos de negocio que ahora son anecdóticos o no existen. Y en el negocio del contenido, un sistema editorial siempre ha sido y será necesario. La industrialización de los eBooks es ni más ni menos que la paquetización del contenido en un formato extraño, nuevo, que no existía hace muy poco.
Dentro de unos años, los lectores nos pedirán un libro, y “por favor también el pBook de ese libro”.
Efectivamente, Q4 es una herramienta muy interesante para la creación de epubs (entre otros formatos de libro electrónico). Existen muy pocos sistemas que de forma sencilla permitan obtener un ebook normalizado y listo para subir a cualquier plataforma.
Es un reto para Qsystems conseguir que en este mundo que está en evolución (ya tenemos aquí el epub3) su herramienta consiga mantenerse en primera línea, como hasta la fecha.
El libro electrónico está aquí para quedarse. Su cuota de mercado irá progresivamente elevándose aunque la implementación sea lenta.
Hoy por hoy no hay un dispositivo perfecto a coste económico. El índice de penetración del tablet de Apple es alto en el mundo empresarial y de la formación, pero no tanto en el gran público, pues su coste es elevado.
Hoy por hoy existe una batería de readers de medio coste y baja calidad que no satisfacen a la mayoría de los usuarios.
Y mientras llega ese dispositivo, que parece que se acercará más a un tablet (pese a que los readers básicos seguirán teniendo su público), la oferta de ebooks irá aumentando paulatinamente (http://www.amabook.com)